En cuanto empecé a oír «campanas» sobre la sospechosa escasez de módulos de memoria RAM, se me encendieron todas las alertas. Antes de que los proveedores confirmaran el drama, ya estaba yo haciendo inventario. Esa anticipación, marca de la casa, nos ha ahorrado unos cuantos dolores de cabeza (y de bolsillo).
Ocurrió hace meses. Mis dispositivos estaban, en su gran mayoría, a pleno rendimiento. Ya sabéis que disfruto enormemente estirando la vida de mis maquinitas, pero sabía que el resto de la familia necesitaba un plan de choque inminente.
El salto al MacBook Air M3: ¿De Intel a Apple Silicon?
Mi pareja, Susana, está inmersa en un doctorado (Universidad de Jaén) y un itinerario de postgrado compuesto por varios títulos de Experto+Máster en IA (Universidad de Barcelona) . Su viejo MacBook Air con procesador Intel ya pedía la extremaunción y ella misma me transmitió sus dudas.
Tras barajar la posibilidad de regresar al «lado oscuro» de Windows, la lógica imperó: el momento era el propicio y se decantó por un MacBook Air M4 con 16 GB de RAM. Una apuesta segura para aguantar el tirón de los próximos años sin demoras.
El efecto dominó y el teclado de mariposa
Como una pieza de dominó que golpea a la siguiente, esta compra activó el movimiento en el resto de la familia:
- La heredera: Mi hija mayor, que ya terminó Bachillerato y está en la Universidad, recibió el viejo MacBook Air Intel «Oro Rosa».
- El legado de Ive: Sí, hablamos de ese modelo con el polémico teclado de mariposa de Jony Ive.
- Uso real: Ella afirmaba responsablemente que con su iPad y el Pencil iba servida (seguramente por no generarnos gastos extras), pero ese portátil «vintage» ha resultado ser una herramienta más que necesaria para su día a día universitario. Ese Macbook es más que suficiente para ella y sus demandas y necesidades.
Vitaminando el NAS Synology DS220+ (antes de que sea tarde)
Aquí es donde me puse el mono de trabajo. Tenía pendiente actualizar mi NAS, pero Synology está tomando decisiones que no hay quien las entienda, enfocándose demasiado en el sector profesional (B2B) y dejando de lado al usuario de consumo.
Aunque mi próximo NAS probablemente sea un Ugreen, mi DS220+ aún tiene mucha guerra que dar. La cuestión pasaba por actualizar su sistema operativo (DSM) y combatir derivadas y repercusiones que esto supondría:
- Limpieza profunda: Eliminación de archivos prescindibles para aligerar carga.
- Ampliación de RAM: Instalé un zócalo DDR4 2666MHz de 4 GB. Sumados a los 2 GB que traía soldados, ahora tengo 6 GB de RAM.
- Inversión mínima: Me costó apenas 20 € (hoy está 30€), marca TimeTec (Una vieja conocida de los usuarios Synology. No es primera marca, pero tiene buenas reseñas). Una maniobra redonda para mantener el rendimiento bajo el nuevo DSM con una marca que, aunque poco conocida, tiene buena fama entre los usuarios de Synology.
El «adiós» a Video Station y el hola (obligado) a Plex
La actualización del sistema trajo una víctima colateral: la pérdida de Video Station. Esto me obligó a migrar a Plex y convertirlo en el nutriente principal para «Sixflix». Aunque lo hice a regañadientes, tengo que reconocer que he salido ganando. Plex es infinitamente más robusto y potente. Me vine arriba e incluso adquirí la versión Premium con licencia de por vida aprovechando una oferta de Black Friday.
En el punto de mira: La incertidumbre de Valve y la apuesta segura
Tengo varios cacharros en el radar, todos con RAM obviamente. Sin embargo, tengo la impresión de que, aunque Valve ya ha presentado sus nuevos productos (ese Steam Frame, el nuevo Mando Steam o las Steam Machine), todavía tardarán en soltarlos al mercado esperando a que amaine la marejada de los componentes.
Una cosa tengo clara: si hubieran salido ya, estarían en mi estantería. No quiero jugármela con esperas. Así hice en su día con la Switch 2; la compré en cuanto asomó la patita, precisamente para evitar que la crisis de componentes me dejara compuesto y sin consola. Y es que, como suelo decir, más vale pájaro en mano…
Y es que, con la RAM, más vale prevenir que pagar. ¡Así están las cosas con la RAM en casa! Y tú, ¿cómo lo llevas?
