Apple nos lo avisó allá por 2020: «Tranquilos, Rosetta 2 es solo una pasarela temporal». Lo hacía mientras sacaba pecho presentando la transición a su silicio propio (un prodigio de la tecnología de la manzana). Lo que omitieron en la Keynote es que su concepto de «temporal» expiraría justo cuando te habías acomodado, tus flujos de trabajo funcionaban como un reloj y ya te habías olvidado de que tenías pendiente renovar y “cazar” tus apps intel por nativas, pensando que la obsolescencia programada te iba a dar una tregua.
Lo que hoy te cuento en este post no es más que la penúltima “jugarreta” que me monta Apple y que sólo servirá para crearme dolores de cabeza y para incrementar mi desapego y desafecto hacia la compañía de la manzana mordida tras años de idílica y correspondida relación.
Si ya estás trasteando con la última versión del sistema 26 te habrás topado con ese simpático y nada sutil cartelito que te avisa de que tus aplicaciones basadas en arquitectura Intel tienen los días contados. Apple ha decidido que ya está bien de mirar atrás. La transición a Apple Silicon se da por cerrada y el soporte para traducir código antiguo se va a ir por el retrete en las próximas actualizaciones. Apple quiere soltar lastre y las betas de MacOS 27 ya no soportan Rosetta 2, diciendo con ello adiós a los vestigios de Apps para Intel.
Seamos justos. Siete años de margen es más tiempo del que duró la transición de PowerPC a Intel. Pero una cosa es la teoría de los despachos de Cupertino y otra muy distinta la realidad del software especializado y las herramientas que usamos en el día a día. Muchas Apps son un tesoro, una maravilla, una reliquia (también) … y fueron creadas por los prodigiosos dedos de un desarrollador (o por una comunidad) que ya se disolvió. Han sobrevivido milagrosamente y con el siguiente MacOS se perderán como … “lágrimas en la lluvia”. Nos venden la potencia bruta de los chips M, pero omiten el pequeño detalle de que nos obligan a jubilar programas que hacen su trabajo a la perfección. La mayoría ya cuenta con App nativa, pero todavía quedan otras pocas como las mencionadas que no tendrán continuidad. Quizá porque no hay recursos, o porque ese tiempo ya pasó, … quizá porque la empresa que lo desarrolló ahora tiene otra App que vende a un precio mayor y no le interesa que persista su antecesora.
He hecho inventario en mi propio MacBook Air M1. Tras pasar el bisturí al Informe del Sistema, este es el diagnóstico de las aplicaciones Intel que conservaba, divididas entre las que tienen salvación, las que exigen un doloroso relevo y las que directamente quedarán en vía muerta.
El software de audio
Para los que nos dedicamos a esto del podcasting y la edición, el fin de Rosetta puede jorobarnos el chiringuito que montamos en su día para nuestro flujo de trabajo. En mi caso:
- Hindenburg Lite: Un viejo conocido. Una herramienta fantástica, rápida y directa para la edición limpia de voz que se ha quedado congelada en el tiempo de la arquitectura x86. Su precio de tarifa era de unos 80€, sin embargo la compañía solía celebrar el día de la radio rebajándola a 3 € y ese fue el precio por el que la adquirí, hace unos pocos años ya. La empresa la ha descatalogado oficialmente, seguramente para empujarnos a su modelo de suscripción con la versión Pro v2. Claro que con ello nos obligan a pagar un peaje mensual o una licencia única perpetua y abusiva (más de 300 €) para hacer prácticamente lo mismo que hacía con su versión Lite. No me hace ninguna gracia. Todavía indeciso con este tema, no se si exploraré otras Apps como Audacity o pasaré por el aro.
- Amadeus Lite: No me gusta tener un sólo editor de audio. Así que compré otro clásico, de la vieja escuela que también arrastra demasiada herencia Intel. Puedo acostumbrarme a dejar de usarlo, sacrificarlo en favor del anterior. Si necesito algo más siempre me queda el recurso de utilizar herramientas polivalentes para edición rápida de audio tales como Quicktime o VLC.
Solo requieren actualización o reemplazo
Afortunadamente hay un nutrido grupo de Apps que tan solo requieren un poco de atención y dedicación de tiempo. En este grupo, los desarrolladores cumplieron el expediente, pero quizás arrastré la instalación antigua por inercia o por copias de seguridad de una máquina a otra, o simplemente por despiste o pereza. Solo tengo que ir a sus webs oficiales, o a la Mac App Store, y descargar la versión específica para Apple Silicon. Me refiero a:
- VLC: El icónico “cono” tiene binario nativo para Apple Silicon desde hace mucho.
- Balena Etcher y Arduino IDE: Ambas herramientas (esenciales si te gusta trastear con imágenes de disco o desarrollo para el movimiento Maker) disponen de versiones ARM nativas muy estables.
- Garmin Express y Synology Assistant: Las utilidades de gestión de hardware de Garmin (mi tesoro) y los NAS de Synology ya están listas para funcionar de forma nativa sin consumir recursos de traducción del sistema.
- Steam (Valve): El cliente principal de la plataforma ya se ejecuta de forma nativa. Eso sí, que no me vendan la moto. Una cosa es que la tienda y la interfaz de Steam arranquen de forma nativa y otra muy distinta que los juegos de mi biblioteca “rulen”. Muchos títulos antiguos de 64 bits para Intel se convertirán automáticamente en pisapapeles digitales en cuanto Rosetta desaparezca del todo.
- Synology Image Assistant (y su extensión): La utilidad clásica de escritorio arrastra código obsoleto. Synology ya ha publicado en la Mac App Store la versión renovada Synology Image Assistant Ext. Supuestamente adaptada a los estándares actuales del sistema.
- Kindle Classic y Send to Kindle: Amazon liquidó la aplicación tradicional de Intel. Toca pasar por la Mac App Store y descargar la nueva app Amazon Kindle (basada en Catalyst/iOS), que corre de forma nativa en los nuevos chips.
- ManyCam / Uninstall ManyCam. La versión actual es nativa y debería hacer que el Mac se mueva más fluido. Pero quizá sea un buen motivo para explorar OBS Studio, es gratuito, de código abierto y nativo para Apple Silicon.
Las que no pueden continuar
Proyectos abandonados, utilidades de nicho o software …
- Aegisub: El editor de subtítulos está completamente muerto en arquitectura Intel. Habrá que buscar alternativas.
- ApplePi-Baker: Aunque el desarrollador ha prometido una versión nativa ante el fin inminente de Rosetta, el proceso va a paso de tortuga. Teniendo Balena Etcher ya nativo, o recurriendo a la siempre fiel terminal con el comando “dd”, estaré cubierto.
- Disk Map Analyzer: El típico regalo de la App Store que indexa visualmente el almacenamiento. No se ha actualizado ni se la espera. No la uso, pero me “toca las pelotas” que me la “regalara” Apple hace unos años en su Store y ahora me la quita. Pero hombre … Santa Rita Rita Rita …
- Clicker Desktop, Near Lock, Equipment Search Tool y USB File Manager: Un cajón de sastre de utilidades de control remoto y transferencia que en su mayoría han quedado obsoletas ante las propias herramientas nativas de compartición de archivos y gestión de red que el propio MacOS integra hoy en día. No te negaré que igualmente me irrita, pues llegué a pagar dinero por alguna de ellas a través de su compra en la Mac App Store.
La estrategia de Apple no destaca precisamente por la “compasión” hacia el software heredado. Su mirada siempre está puesta en el futuro, aunque para construirlo tenga que dejar unos cuantos cadáveres de software excelente en la cuneta. Nos toca a nosotros, los usuarios, mover ficha antes de que el “cartelito” de advertencia se convierta en un bloqueo definitivo. Aunque … la comunidad no se ha hecho esperar. Ya ha desvelado una instrucción para el comando de Terminal que en la beta de Mac OS 27 descarga los complementos para que Rosetta 2 siga viva en nuestros Macs. Veremos si la versión definitiva la mantiene.
