Ya conocéis mi obsesión por mantener limpio el Mac, alguna vez he hablado de ello en algún que otro podcast.
Sinceramente os iba a escribir una especie de manual de una de las aplicaciones que os detallo a continuación pero al final decidí que no, que para que os voy a hablar de solo una cuando hay alternativas para todos en el mercado.
La pregunta es: ¿cuál encaja mejor contigo?
Encima, ¿qué significa exactamente limpiar un Mac? ¿Borrar cachés? ¿Eliminar aplicaciones que ya no utilizamos? ¿Buscar archivos enormes? ¿Liberar espacio? ¿Optimizar el sistema? ¿Borrar procesos que se ejecutan al arrancar?
Y, sobre todo, ¿necesitamos realmente una aplicación que haga todo eso por nosotros?
He estado probando dos alternativas gratuitas, PureMac y Mole, y he querido compararlas con dos aplicaciones comerciales bastante conocidas: CleanMyMac y BuhoCleaner. No con la intención de decidir cuál es “la mejor”, porque sinceramente creo que esa pregunta está mal planteada.
Porque no todos utilizamos el Mac de la misma manera. Y mientras alguien quiere pulsar un botón y olvidarse, otro prefiere saber exactamente qué está borrando, aunque eso implique dedicarle unos minutos más.
Cuatro aplicaciones, cuatro filosofías
Las cuatro herramientas tienen un objetivo parecido: ayudarnos a recuperar espacio, eliminar restos y mantener nuestro Mac un poco más ordenado.
Pero la manera de conseguirlo es muy diferente.
CleanMyMac, de MacPaw, la más famosa.
Es probablemente la opción más orientada al usuario que quiere facilidad. Su filosofía es bastante clara: reunir muchas herramientas en una única aplicación y presentar todo de una forma muy visual. Limpieza, aplicaciones, archivos grandes, duplicados, mantenimiento, protección contra malware (que sinceramente Apple ya nos protege) y otras funciones están integradas en la misma interfaz.
Es una especie de navaja suiza del mantenimiento del Mac.
Porque no todo el mundo quiere aprender qué es ~/Library/Caches, qué hace un LaunchAgent o dónde se encuentran los restos de una aplicación que desinstalamos hace dos años.
La pega está precisamente ahí: delegamos bastante control en la aplicación.
Además, es software comercial. La página oficial ofrece una prueba muy muy limitada y diferentes modalidades de pago, incluyendo suscripciones y compra única según el plan. CleanMyMac
¿Es caro? Depende.
Si utilizas sus funciones habitualmente y valoras mucho la comodidad, puede tener sentido. Si solamente quieres liberar 20 GB de tu SSD una vez al año, probablemente pagar por una aplicación de este tipo tenga bastante menos sentido.
Mi usuario ideal para CleanMyMac: el que quiere una solución completa, visual, cuidada y con el mínimo esfuerzo.

BuhoCleaner: la alternativa que apuesta por la sencillez
BuhoCleaner se mueve por un terreno muy parecido, aunque con una filosofía comercial diferente. Si no me equivoco es la que utiliza Sixto nuestro Piloto
Su interfaz intenta que el usuario no tenga que saber demasiado sobre lo que está ocurriendo por debajo. Limpieza rápida, archivos grandes, duplicados, desinstalación profunda, restos de aplicaciones, elementos de inicio y monitorización están integrados en la aplicación.
También incorpora funciones curiosas como la limpieza de cachés de Xcode, reindexación de Spotlight, vaciado de caché DNS y liberación de RAM.
Aquí haría una pequeña pausa.
Que una aplicación tenga un botón llamado “liberar RAM” no significa necesariamente que nuestro Mac vaya a convertirse mágicamente en un cohete. macOS administra la memoria de una manera bastante buena yo diría que excelente y tener RAM ocupada no es sinónimo de tener un problema.
Ese es precisamente uno de los motivos por los que me gusta hacer estas comparativas con cierta calma. No todo lo que una aplicación puede limpiar necesita ser limpiado.
BuhoCleaner tiene además una diferencia importante respecto a CleanMyMac: la compañía ofrece una licencia de por vida en determinados planes, en lugar de limitarse a una suscripción.
Mi usuario ideal para BuhoCleaner: quien quiere una herramienta gráfica, sencilla y completa, pero prefiere una opción de compra de por vida.

PureMac: cuando quieres control, pero sin abrir Terminal
Aquí es donde la comparación empieza a ponerse realmente interesante.
PureMac es probablemente el punto intermedio entre los dos mundos.
Tiene interfaz gráfica, es nativo para macOS y permite desinstalar aplicaciones, localizar archivos huérfanos y limpiar diferentes categorías de basura. Pero su filosofía es muy diferente a la de las aplicaciones comerciales.
El proyecto es de código abierto bajo licencia MIT y declara expresamente que no utiliza telemetría ni realiza llamadas de red. Además, cuando elimina archivos, utiliza la Papelera en lugar de borrarlos directamente.
Y hay otro detalle que me parece especialmente importante: PureMac intenta no venderte miedo.
No hay un contador gigante diciéndote que tienes “47 GB de basura peligrosa”. El proyecto insiste en mostrar información neutral y dejar que sea el usuario quien decida qué hacer.
Eso me gusta.
También significa que PureMac exige algo más de atención. No porque sea difícil de utilizar, sino porque su filosofía es menos “pulsa aquí y listo”.
Y aquí encontramos su gran ventaja frente a las aplicaciones comerciales: puedes mirar el código.
Evidentemente, eso no significa que todos vayamos a leer miles de líneas de Swift antes de borrar una caché. Pero sí significa que existe una transparencia que no encontramos en un producto propietario.
La contrapartida es evidente: es un proyecto relativamente joven y en evolución. Estamos ante un proyecto mucho más pequeño que una aplicación comercial consolidada.
Después de probarlo personalmente, puedo decir que PureMac se ha quedado instalado en mi Mac. Me parece una alternativa muy interesante para quien quiere una herramienta gráfica, gratuita y abierta, pero no quiere meterse todavía en Terminal.
Mi usuario ideal para PureMac: alguien que quiere una aplicación gráfica, gratuita y abierta, y que está dispuesto a mirar un poco más antes de pulsar el botón de eliminar.

Mole: aquí ya estamos jugando con otras reglas
Y llegamos a mi favorita para los que disfrutan metiendo las manos en las tripas del sistema. Esta es la aplicación sobre la que iba a escribiros el artículo, (que quizás lo haga más adelante), pero ahora veréis porqué he decidido antes hablaros de alternativas.
Mole es gratuito y de código abierto, y su versión CLI funciona desde Terminal. Permite limpiar, desinstalar aplicaciones y sus restos, analizar el almacenamiento, optimizar determinados componentes, consultar el estado del sistema e incluso limpiar artefactos de proyectos de desarrollo.
Pero hay algo que conviene dejar muy claro.
Mole tiene más poder y, por tanto, exige más responsabilidad.
Por ejemplo, mo clean puede eliminar archivos de forma permanente. El proyecto recomienda utilizar –dry-run para revisar previamente lo que va a hacer. La actividad queda registrada y también existe un sistema de listas blancas para proteger determinados elementos.
Eso me parece una diferencia fundamental frente a las aplicaciones que esconden toda la complejidad detrás de un botón.
Mole no intenta fingir que el mantenimiento del Mac es magia. Te enseña las herramientas.
Y si eres desarrollador, la cosa se pone todavía más interesante porque incluye funciones pensadas para eliminar artefactos reconstruibles de proyectos, como determinadas carpetas de compilación y resultados generados durante el desarrollo.
La pega es evidente: La Terminal intimida.
Y además no creo que haya que avergonzarse de ello. No todo el mundo quiere aprender comandos para mantener su ordenador. Igual que no todos queremos abrir el capó del coche para cambiar el aceite.
Pero después de probarlo, en mi caso hay una conclusión clara: Mole también se queda.
Me gusta precisamente porque me obliga a saber qué estoy haciendo. No hay una enorme ventana diciéndome que mi Mac está “en peligro” y que tengo que pulsar un botón para solucionarlo. Hay comandos, información y control.
Ah y el Monitor System Healt es una chulada, probadlo.
Mi usuario ideal para Mole: el usuario avanzado, desarrollador o simplemente curioso que quiere saber qué está haciendo y tener el máximo control posible.

La comparativa
| CleanMyMac | BuhoCleaner | PureMac | Mole CLI | |
|---|---|---|---|---|
| Precio | De pago | De pago | Gratis | Gratis |
| Código abierto | ❌ | ❌ | ✅ MIT | ✅ MIT |
| Interfaz gráfica | ✅ | ✅ | ✅ | ❌ |
| Terminal | ❌ | ❌ | Opcional | ✅ |
| Desinstalador | ✅ | ✅ | ✅ | ✅ |
| Limpieza de cachés | ✅ | ✅ | ✅ | ✅ |
| Archivos grandes | ✅ | ✅ | ✅ | ✅ |
| Duplicados | ✅ | ✅ | En desarrollo | ❌ |
| Monitorización | ✅ | ✅ | ❌ | ✅ |
| Telemetría declarada | No es su propuesta principal | No es su propuesta principal | ❌ | ❌ |
| Facilidad de uso | ⭐⭐⭐⭐⭐ | ⭐⭐⭐⭐⭐ | ⭐⭐⭐⭐ | ⭐⭐ |
| Control del usuario | ⭐⭐⭐ | ⭐⭐⭐ | ⭐⭐⭐⭐ | ⭐⭐⭐⭐⭐ |
| Para principiantes | ✅ | ✅ | ✅ | ⚠️ |
| Para usuarios avanzados | ✅ | ✅ | ✅ | ✅ |
La tabla, eso sí, hay que leerla con cuidado. No pretende decir que una estrella menos convierta una aplicación en peor. Estamos comparando filosofías, no solamente funciones.
¿Qué aplicación elegiría según tu forma de utilizar el Mac?
Creo que está la verdadera conclusión de esta comparativa. No hay una aplicación que gane a las otras cuatro en todo. Ni falta que hace.
Cada una tiene un público bastante claro:
| Si eres… | Yo miraría primero… |
|---|---|
| “No quiero complicarme” | CleanMyMac |
| “Quiero pagar una vez y olvidarme” | BuhoCleaner |
| “Quiero algo gratis y sencillo” | PureMac |
| “Quiero saber qué estoy haciendo” | Mole |
| “Soy desarrollador” | Mole |
| “Me gusta el software libre” | PureMac / Mole |
Con esta tabla creo que puedes decidir cual es la mejor para ti.
Porque no es lo mismo un usuario que quiere mantener el Mac de su casa sin preocuparse demasiado que alguien que trabaja con él todos los días y disfruta sabiendo qué ocurre detrás de cada botón.
Mis pequeños rituales antes y después de limpiar el Mac
Hay una última cosa que quiero añadir y que probablemente no aparezca en muchas comparativas de este tipo.
Es lo que yo hago cuando voy a realizar una limpieza del Mac.
No pretendo convertirlo en una receta universal ni decir que sea imprescindible. Es simplemente mi manera de hacerlo.
Primero, reinicio el Mac. Puede parecer una tontería, pero prefiero empezar con el sistema recién arrancado y sin llevar días acumulando procesos y aplicaciones abiertas.
Después cierro todas las aplicaciones que tengo abiertas, incluyendo las que se quedan funcionando en la barra de menús de la parte superior de la pantalla. Si voy a limpiar, quiero que el Mac esté lo más tranquilo posible.
Entonces realizo la limpieza con la herramienta que corresponda.
Y cuando termino, vuelvo a reiniciar el Mac.
¿Es necesario hacerlo siempre? Probablemente no.
¿Me gusta hacerlo? Pues sí.
No quiero que seáis unos paranoicos como yo os recomiendo hacer una revisión aproximadamente cada 15-20 días si utilizas mucho el Mac, mientras que si le das un uso más tranquilo puedes hacerlo cada 30-40 días. Yo tengo en recordatorios un aviso para que no se me olvide hacerlo.
No hace que lo limpies constantemente, es hasta cierto punto contraproducente.
Entonces, ¿cuál elegiría?
La respuesta es: depende, y teniendo en cuenta la tabla que os he puesto más arriba…
Si mi hija no tuviera su padre que se lo hace, soy un padrazo, probablemente instalaría CleanMyMac o BuhoCleaner.
Si quiero recomendar algo gratuito a alguien que quiere una interfaz gráfica y no tiene problema en dedicar unos minutos a revisar lo que está haciendo, PureMac me parece una propuesta especialmente interesante.
Y si el usuario me dice “no me importa abrir Terminal y quiero tener control absoluto soy un hacker”, entonces la respuesta cambia: Mole.
De hecho, creo que ese es el gran error de muchas comparativas de este tipo. Intentan encontrar un ganador cuando realmente no existe.
Es como comparar un coche automático, uno manual, una bicicleta y un todoterreno y preguntar cuál es “el mejor”.
Depende de quién se siente al volante.
Y después de probar PureMac y Mole, precisamente esa es la conclusión que me estoy llevando. Lo interesante no es encontrar la aplicación que más cosas hace, sino encontrar la que encaja con nuestra forma de utilizar el Mac.
Porque limpiar por limpiar tampoco tiene demasiado sentido.
Un Mac no necesita que estemos constantemente pasando la escoba. Necesita espacio suficiente, un poco de orden, copias de seguridad y, sobre todo, que sepamos qué estamos haciendo cuando decidimos borrar algo.
Y entre pagar por olvidarnos del problema, utilizar una aplicación gratuita con interfaz gráfica o abrir Terminal y tomar nosotros mismos el control, tenemos más opciones de las que parece solo hay que perder una tarde buscando la mejor o leer este artículo

