Desde que tenía el MacBook Pro de 15” del 2010 con un Intel i5, me obsesionaba lo silencioso que era. Pero fueron pasando actualizaciones de MacOS y el propio sistema le pedía más y más recursos por lo que empezaban a funcionar los ventiladores, me desesperaba el porqué.
Entre en modo Sixto (nuestro piloto) y me puse a investigar ¿que está pasando ahí dentro? Entre todas las utilidades que utilicé en mi pesquisas había una que entre muchas otras cosas podía ver y controlar la temperatura del procesador: MenuMeters.
Desde entonces se convirtió en mi aplicación de control de temperatura y velocidad de la red. Pero llegó el día en que compré mi actual Mac un MBP M1 con Apple Silicon, y claro esta aplicación aunque hubo actualizaciones no daba el rendimiento de antes por lo que terminé por desecharla muy a mi pesar.
Pero claro, desde que compré este Mac ha habido ya tres actualizaciones del sistema operativo y como la vez anterior las actualizaciones pedía cada vez más recursos tenía que encontrar una alternativa.
Ahí fue cuando descubrí Stats, una aplicación gratuita y de código abierto que, literalmente, te deja mirar debajo del capó de tu Mac. Desde entonces la tengo instalada y siempre visible en la barra de menús. No ocupa espacio, no molesta, y cuando algo se calienta más de la cuenta… ella es la primera en avisar.
Desarrollada por exelban, puedes descargarla desde GitHub. Su diseño es tan limpio que parece una herramienta oficial de Apple. Y lo mejor es que funciona perfectamente en los Mac con Apple Silicon, mostrando datos precisos sobre temperatura, red, CPU, memoria o SSD.

Una mirada al corazón del sistema
Stats es como un pequeño centro de mando donde todo se muestra con calma y claridad.
Con un vistazo puedes ver:
- Temperaturas del procesador, GPU y sensores internos.
- Velocidad de red en tiempo real, tanto de subida como de bajada.
- Uso de CPU, RAM y disco, con gráficos que se mueven suavemente.
- Batería pudiendo configurar el icono mejor que el que trae MacOS por defecto.
- Y, lo más curioso, la capacidad y el estado del SSD, algo que macOS no muestra de serie.
Nada de menús feos o ventanas anticuadas. Todo fluye con el estilo visual del sistema. Y si te gusta personalizar, aquí tienes terreno de sobra: puedes elegir qué módulos mostrar, en qué orden colocarlos e incluso ajustar el tamaño de los iconos o utilizar los widgets que trae, me encanta el de RED.

En mi caso, solo tengo visibles dos: temperatura del M1 y velocidad de la red. Pero hay usuarios que van más allá.

Ligera, precisa y sin complicaciones
Stats hace algo que no muchas aplicaciones logran: ser útil sin estorbar. No muestra publicidad, no consume apenas recursos y no intenta venderte una versión “pro” con funciones que nadie necesita.
Su impacto en el sistema es mínimo: el uso de CPU infimo y en memoria apenas se nota. Puedes configurarla para que se inicie con el Mac y olvidarte de ella hasta que algo se salga de lo normal. Cuando ves que el icono de temperatura se dispara, sabes que algo está pasando… y eso, créeme, te evita más de un susto, ah y le puedes configurar notificaciones para que te avise según tu preferencia, en mi caso al pasar los 40 grados.
Además, su desarrollador actualiza el proyecto con frecuencia y la comunidad de usuarios en GitHub es muy activa. Si hay un bug o un sensor nuevo que no se detecta, no tardan en solucionarlo.
Por qué merece la pena tener Stats instalada
Usar Stats es como levantar el capó del coche de vez en cuando: no lo haces todos los días, pero te da cierta tranquilidad saber que todo va bien.
Con ella puedes detectar si el Mac está más caliente de lo normal, si un proceso está acaparando CPU o si tu conexión de red se ha puesto perezosa. Esa información, cuando trabajas con vídeo, audio o máquinas virtuales, vale oro.
Lo mejor es que no necesitas ser técnico para entenderla. Los datos se presentan de forma tan visual que hasta quien nunca ha usado una herramienta de monitorización puede interpretarlos sin problema.
Alternativas y comparativas
Hay otras opciones más conocidas como iStat Menus o Sensei. Son potentes, sí, pero también más complejas, más caras y, en algunos casos, más pesadas para el sistema.
La gran ventaja de Stats es que ofrece el 90 % de lo que realmente importa, sin gastar un euro y sin complicarte. Además, al ser código abierto, puedes revisar su funcionamiento, colaborar o simplemente confiar en que no hay nada oculto.
Para la mayoría de usuarios, esta app es el equilibrio perfecto entre simplicidad, estética y precisión.
Conclusión: una herramienta imprescindible en mi Mac.
Primero deciros que los ventiladores de mi antiguo MBP del 2010 saltaban por la gráfica dedicada. Estos modelos traían un bug que Apple reconoció y no solucionó (hay relativas soluciones alternativas), por lo que no pude solucionar mucho.
Segundo, Stats no intenta impresionar. No tiene animaciones espectaculares ni menús infinitos. Y, sin embargo, acaba convirtiéndose en una de esas herramientas que no quieres desinstalar nunca.
Es ligera, elegante y hace exactamente lo que promete: mostrarte qué pasa dentro de tu Mac sin molestar.
Ideal si te gusta tenerlo todo bajo control o si, como yo, eres de los que quieren saber por qué el ventilador suena justo cuando menos te lo esperas.
Y es que, cuando se trata de cuidar tu Mac, a veces basta con mirar un poco debajo del capó.
