Tim Cook no puede irse (ahora)

Tim Cook ha alcanzado la veteranía … como CEO de Apple (desde el 24/08/2011). Con esto me refiero a que es el CEO que más tiempo ha estado dirigiendo la compañía , más incluso que su propio fundador, Steve Jobs (pónganse en pie al leer este nombre por favor).

La transición, motivada por la enfermedad de Jobs, debió de ser, indudablemente, traumática (para ambos) aunque muy bien controlada (por ambos). Sólo tienes que visualizar sus primeras Keynotes (algo que a Apple no debe de gustarle mucho porque las retiró de su canal de Apple TV), pero que está disponible en la red. En la primera de ellas vemos a un Tim Cook de lentos reflejos, sin chispa, casi sin voz … vamos, tragando saliva para cumplir el papel al que, irremediablemente, no podía renunciar. Su amigo le pidió que quedara al frente de la compañía más innovadora del mundo tecnológico después de su muerte, alentándole no a esforzarse en adivinar qué haría Steve Jobs con la empresa en el futuro, sino a lo que debía de hacer el propio Tim con ella simplemente porque sería lo correcto.

A los viejos del lugar, enamorados de la manzana, románticos de los albores de la informática de consumo, no les resultó fácil ese cambio (seguramente a Tim Cook tampoco). La magia de Jobs se acabó … vino otra, de otra forma, con buenos productos y servicios (otros malos, y otros muy malos), por momentos emocionantes … pero no era lo mismo. Nunca lo fue. Y nunca lo será. Deberíamos habernos hecho ya a la idea con ese asunto. “Esto con Jobs no pasaba” … ya, pero él no está. Está Tim. Hay decisiones tomadas por él que cuesta trabajo entender. Seguro no piensa en nosotros cuando las toma (no le pagan por ello), así que esto tampoco es extraño. En nuestro afán por ayudar a la compañía, desde la distancia, aconsejándole y advirtiéndole (como si ocupáramos nuestra propia silla en el consejo de administracion de Apple) despotricamos y criticamos esas decisiones. Y sin embargo, económicamente, Apple vive sus días más gloriosos. Nunca antes ganó tanto dinero. Criticamos también su “crisis” de innovación y su «monodependencia» del iPhone, un producto que apenas ha evolucionado desde su creación (y cuando parecía que lo hacía, fue para mal -IA-). Y sin embargo, Tim Cook, ha hecho una proeza con el Apple Silicon, una bestialidad de procesador para usuarios de todos los perfiles, que ha supuesto un cambio de paradigma en la industria, poniéndola patas arriba. Yo creo firmemente que ese será su principal legado. 

Cuidado, cuidado. Que no lo estoy defendiendo. Soy de los que piensan que con él, Apple, ha perdido la «chispa«. Antes Apple estaba aquí para hacernos felices cambiando el mundo. En la era Tim eso cambió y Apple se descubrió aquí para … forrarse (sin más pretensiones, todo lo demás es cuento). Los accionistas están encantados con su CEO, … los usuarios, sobre todo los maduros del lugar, no lo estamos tanto (o sí). La crisis en innovación y talento, manifestada con el fiasco (por no decir engaño, en mi opinión) de la IA es evidente.

Tim Cook, «el mago»

Y a pesar de todo, me atreveré a decir, a regañadientes eso sí, que el Tito Tim no puede irse. No, al menos ahora, no puede. Podemos criticar su “sosez”, su ausencia de sintonía con la innovación esperable y requerida de la mítica compañía de la manzana, sus políticas de precios ilimitadamente elevados, su obsesión por quemar millones de dólares en su caprichosa Apple TV+, su mezquindad y necedad (en mi opinión) apropiándose de la “madre naturaleza” en campañas publicitarias para olvidar, o su doble moral sucumbiendo a las exigencias y demandas del régimen chino o «abonando» la campaña y legislatura de Trump mientras que se rompe la camisa por la diversidad y otras causas justas. 

Pero … hay un aspecto concreto en el que no podemos encontrarle tacha alguna (al menos por el momento). Tim Cook es un mago de las operaciones. Su hoja de cálculo (sin duda hecha en excell -y no en numbers-) debe ser un prodigio de la inteligencia humana. Ve más allá que cualquier otro ser humano en todo lo que rodea a la cadena de producción. Su capacidad de anticipación y pronóstico debe ser única en la especie humana. Esa virtud, en estos tiempos que corren, otorga un poder incalculable. Apple está en una encrucijada en todos los sentidos. Su innovación sufre una sequía sin precedentes, la pérdida de talento es comparable a una hemorragia exanguinante, las demandas judiciales y sanciones se multiplican sin control, su imagen de marca se ve amenazada ante su torpe gestión con la IA y el escenario geopolítico con la guerra comercial de las políticas arancelarias de Trump y sus caprichos de producción local son una amenaza. Pero ante este escenario, si hay alguien capaz de sacarse un as bajo la manga … o meter su mano en la chistera y extraer un conejo … o pulsar la tecla intro y generar un “Deus ex machina” … ese es, sin lugar a dudas, Timothy Donald Cook.

Y por eso Tim Cook sigue donde está. Quizá podría venir otro con mayor tirón para innovar, o que gestione mejor el talento, o que sea medium y contacte en línea directa con el mismísimo Steve Jobs … pero ninguno de ellos salvaría la actual situación de Apple. Si hay alguien que puede marcar una (o varias) jugadas maestras para conseguir que Apple mantenga su hegemonía, ese es él. Desde hace un tiempo, los «leakers» hablan de movimientos en Apple que llevan la marca de Tim. Un nuevo Mac con un procesador de la línea A, por ejemplo. ¿Cuantos millones de SOCs A “lo que sea” ordena producir Apple al año? Pues esos A18, A19,  … o A “lo que sea”, ya superan en procesamiento a los míticos M1 … ¿no es una jugada maestra aprovechar su producción en masa y encapsularlos en un Mac? Y si a ese Mac le asignan un PVP razonable (en USA) ¿cuantas ventas pensáis que va a generar? Y si, además, Timothy Donald Cook es capaz de arremangarse y usar su juego de piernas para el regateo y, tras decirle a su fiel escudero Fedirigi “Craig, sujétame el cubata”, se saca de la manga fabricar ese nuevo modelo de Mac en Estados Unidos (aunque en realidad sólo ensamble las piezas en una fábrica robotizada y automatizada hasta el extremo -incluso en las cisternas de los cuartos de baño-) y le graba en la “panza” el sello (a fuego y plata) “Made in USA” … oh oh oh … si hace eso (o alguna jugada similar) … ¡Te digo yo que lo beatifican en USA (aprovechando que ahora tienen línea directa con Su Santidad)! … ¡Y al mismísimo Trump se le saltan las lágrimas (que ya es mucho decir en un espécimen como él)! ¡Para eso está ahí Tim Cook!

No tengo ninguna duda de que Tim Cook desvelará alguna de sus jugadas maestras, en la línea de lo comentado, en los meses que quedan de este año 2025. Sólo atisbo una amenaza. Y esto lo traigo como mi opinión personal (no solicitada por nadie). Esa amenaza se llama IA. No deja de sorprenderme (y sobrecogerme) día tras día. Esto es una revolución. O eso dicen los que saben. Hasta ayer por la noche, Apple (léase Tim) no lo veían así. Todavía tengo mis dudas de que verdaderamente hayan aceptado que lo va a cambiar todo. Hay certezas de que Apple ha desmerecido a la IA y su supuesta revolución. Incluso ha publicado “papers” en los que argumenta que falla y que no es confiable (y en parte tiene razón). Esa visión es de Tim, pues todos los responsables en esta materia en Apple reportan (o han reportado) directamente ante él. Es algo así como pensar: “Está bien, es curioso, pero no va a ser para tanto”. El quid de la cuestión es saber quién tiene razón. ¿En realidad la IA está sobrevalorada y no es para tanto? Si es así, no le irán las cosas tan mal a Apple en el futuro próximo. Llegará a acuerdos (probablemente con Google) y pagarán por usar los recursos IA de terceros.

Pero no pensemos en la IA como una simple ventana de chat a quien le pides cosas. Si la IA lo va a cambiar todo, también lo hará en la informática de consumo tal y como la conocemos hoy en día. Diremos adiós a la interfaz de teclado y ratón (muy a pesar mío) y el propio sistema operativo será una IA, que se relacionará con nosotros mediante una interfaz conversacional (como Jarvis o similar). Si eso es así, … si la IA va a ser en parte (o en el todo) el alma del futuro MacOS … entonces Apple está perdida … porque en materia de IA no tienen nada … y si tienen algo estará en pañales y, después de lo vivido, no tendrá credibilidad alguna. Y tampoco pueden entregar «el alma» de su MacOs a terceros.

Alea iacta est. Oremos todos: “Steve Jobs que estás en los cielos …”